26 mayo 2011

Recordándo a Alfredo Bravo





El 26 de mayo de 2003 murió el ciudadano Alfredo Pedro Bravo, hombre de pasiones cívicas, que lo llevaron a ser maestro, dirigente sindical, subsecretario de Educación, copresidente de la Asamblea Permanente porlos Derechos Humanos, diputado nacional, Presidente del Partido Socialista y Senador elegido por los vecinos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


El desfile incesante de mujeres y de hombres que en jornadas del 26 y 27 de mayo de 2003 se produjo en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación, despidiendo al maestro, manifiesta el dolor y la angustia que su desaparición dejó en quienes llegaron espontáneamente a darle su adiós, aquellos que lo sentían como uno de ellos: los jóvenes y la gente del pueblo. A lo largo de su existencia, Alfredo Bravo dio una dura pelea a favorde la vida y contra todas las formas que representaban la muerte.


Trabajando hasta el último día, vivió intensamente sin desperdiciar un minuto, acumulando una historia personal que bien vale recordar.


Resolución parlamentaria del año 2004 a un año de su fallecimiento

nación falaz





Continúan alimentando la construcción ideológica de una gran necrópolis, mientras en derredor decaen impavidas las verdaderas almas que dan razón de ser a una nación viva y deseosa de presente y futuro.

25 de Mayo

21 marzo 2011

Humanos, demasiado humanos...

La humanidad una vez más (acción u omisión) ha decidido su propio desgarro.

Un mundo atestado de ironías, vuelve de la mano del flamante Nobel de la Paz a liderar una página mas del horror de la guerra; y cual si fuera poco, un hijo de Africa (sinónimo de degradación e injusticia) al servicio de la carroña imperial que devora vida a cambio de saciar la codicia inescrupulosa y vana.

Libia es el mundo, el mismo que el mío y el tuyo. Nadie, absolutamente nadie, esta librado de lo más oscuro de nuestra condición.-

08 marzo 2011

17 febrero 2011

depredación...

De impulso en impulso, el ciudadano andador andante atraviesa entornos reales de universos subjetivos, que de a ratos no comulga con los saberes promulgados en las leyes que intentan regular las conductas.

Siempre ha sido así, los grises son las grietas por donde
el hombre siempre vuelve a ser el lobo del hombre.